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Complejo de Like Me y el uso problemático de las redes sociales

EXTRACTO NOTA REVISTA PAULA.

¿Reciben consultas por adicción a redes sociales? ¿Pueden decir que aumentaron en el último año respecto a períodos anteriores?

En el último año observamos que hubo un incremento en consultas relacionadas con las adicciones a redes sociales. Lo que comenzó como tecno adicciones (adicción al smartphone, tablet o videojuegos), luego lo denominamos nomofobia que es el miedo y ansiedad severa a quedarse sin celular,  fue derivando en el uso abusivo de las redes sociales. Personas que no pueden dejar de chequear permanentemente Twitter, Instagram, y especialmente en Facebook. El problema no termina ahí, sino que hay personas que padecen el síndrome o complejo de like-me.  Es normal que queramos agradar a nuestros amigos reales o virtuales, pero hay personas en las que esto se transforma en una adicción.  Dependen de cuántos likes obtuvo en una foto o comentario o cuanto se retuiteo un mensaje para ¨ser¨. Una especie denme  ¨me gusta, luego existo». Esta último síndrome se da en personas con un identidad deficiente, que dependen de la mirada del otro para ser.  Son personas con baja autoestima y que buscan desesperadamente la aprobación del otro. También la aparición de las selfies es un fenómeno ya instalado y que en algunos casos llevar a exponer excesivamente la vida personal casos en los que también se podría hablar de sujetos con baja autoestima, quienes buscan aprobación y aceptación de los demás.  Obviamente la gente exhibe solamente lo que quiere mostrar, construyéndose así una identidad que se pone a consideración de los demás. Si me dan likes esto retroalimenta el aspecto de la personalidad que se quiere mostrar y  la misma queda validada.

El sacarse permanente selfies evidencia narcisismo y rasgos antisociales. La falta de autoestima que se convierte en necesidad de autoafirmación y construcción de una pseudo identidad.

¿Qué factor detona o determina la decisión de consultar?

Deciden consultar cuando se encuentran frente a situaciones tales como el aislamiento, la disminución de relaciones interpersonales, la pérdida de tiempo valioso, la pérdida de privacidad por la alta exposición y el bajo rendimiento escolar o laboral. La necesidad por alimentar la autoestima a través del like-me provoca que el cerebro filtre todo a través de la red social; comienzan a pensar en cómo pueden compartir, promocionar o propagar algo en la misma. Estos comportamientos aumentan a medida que la gratificación que sienten es cada vez mayor.

Poseen un trastorno de la personalidad, en donde hay una preocupación por sí mismo y sobre cómo es percibido por los demás. Presentan características tales como el egoísmo, la intolerancia a la crítica, cualquier pequeña crítica negativa los derriba. Suelen ser explosivos, enojarse por cualquier pequeñez.

¿De qué modo estas tecnologías se enganchan con la parte adictiva del cerebro?

Es en una región del cerebro donde se procesan los sentimientos gratificantes de la comida, el sexo y el dinero; la aceptación social se hizo más activa cuando la persona recibía halagos en la red social.  Ahora, cuando no se recibe nada a cambio, la persona comienza a experimentar sentimientos de tristeza, depresión y paranoia.

Es bueno remarcar que la exposición temprana o prolongada a estos dispositivos puede afectar la maduración de distintas estructuras y funciones del cerebro en desarrollo. Significa una involución que provoca dificultades de concentración y no favorece la capacidad de tolerar la frustración, posiblemente lo más importante sobre la que reside la inteligencia y la felicidad.

¿Cuáles son las consecuencias psíquico/ físicas más observadas en la adicción a las redes sociales?

Esta adicción tiene tanto consecuencias psicológicas como físicas. Dentro de las psicológicas se observa que pierden contacto con personas de su entorno, están desanimadas, poseen cambios emocionales, tienen menor rendimiento físico e intelectual. Incluso, genera un mayor estrés que puede ser el detonante de otras enfermedades. Presentan patologías tales como el  Déficit de Atención e Hiperactividad, Depresión, Trastorno Obsesivo-Compulsivo (su atención solo está centrada en que postear para alimentar la autoestima), Trastorno de Personalidad Narcisista, Trastornos esquizoafectivo y esquizotípico (persecución, interferencias en su pensamiento, inhibición psicomotriz, insomnio, pérdida de vitalidad, pérdida de interés por las cosas, desesperanza, ideas de suicidio, euforia, ideas de grandeza, excitación, irritabilidad, hiperactividad, pérdida de inhibición social), Hipocondría, Adicción.

Cuando hablamos de consecuencias físicas nos referimos a patologías cervicales, por la mala postura frente al ordenador o Smartphone, estrés visual que se puede desarrollar como vista cansada y/o miopía, especialmente en el caso de los más pequeños. Problemas de audición por los decibeles excesivamente altos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud si nos exponemos a ellos durante un tiempo prolongado; traumatismos en manos como artrosis, esto se provoca por pasar horas tecleando en el móvil. Este hábito puede desarrollar sobrecargas en la base del dedo pulgar. También se presenta el conocido túnel carpiano frecuente debido a los movimientos repetitivos de la mano como consecuencia del uso continuo del teclado o el ratón o problemas de muñecas. La permanencia frente a una pantalla no sólo es causa de la inactividad física que consecuentemente provoca aumento de peso y mayor riesgo de obesidad, sino que interfiere en el sueño de los adolescentes, y provoca insomnio, esto se da por la luz que emiten los aparatos que reduce la cantidad de melatonina que segrega el cerebro.

Lic Pablo Rossi  . Psicologo

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